Cambio y experiencia emocional correctiva

El concepto de experiencia siempre ha sido recurrente en psicología y está sujeto a diferentes definiciones. Según el enfoque psicoanalítico, corresponde alpenetración generar cambios, a partir de los cuales pueden surgir nuevas experiencias. Desde esta perspectiva, primero se arroja luz sobre las áreas de sombra eliminadas, luego se cambia el pensamiento del paciente y, finalmente, se pueden cambiar sus acciones.

El primero en hablar experiencia emocional correctiva eran dos psicoanalistas, Franz Alexander y Thomas French; partiendo de la posición freudiana, en su libro de 1946 escribieron: “…una nueva experiencia correctiva puede ser proporcionada por la relación de transferencia, por nuevas experiencias de vida, o por ambas. Experiencias emocionales tan intensas y reveladoras nos dan la clave para entender esos enigmáticos resultados terapéuticos obtenidos en un tiempo considerablemente más corto de lo habitual en psicoanálisis”.

Hace más de 30 años, Paul Watzlawick y Giorgio Nardone retomaron el concepto de experiencia emocional correctiva y ampliaron su significado, hasta convertirlo en uno de los pilares de la terapia breve estrategica.

El modelo estratégico se basa en una visión de los problemas humanos como producto de la interacción patogénica que tiene la persona con la realidad, estamos hablando de sistema perceptivo-reactivo patógeno es decir, la forma redundante en que las personas, dependiendo de cómo perciben la realidad, reaccionan ante ella implementando una serie de acciones y comportamientos disfuncionales.

En la terapia estratégica se cree que para interrumpir las redundancias disfuncionales que el paciente teje en la relación consigo mismo, con los demás y con el mundo, es necesario reestructurar su visión de la realidad.

Con este fin, el terapeuta trata de producir en el paciente un "experiencia emocional correctiva", O un"efecto descubrimiento“Lo que permite a la persona cambiar de perspectiva y ver transformada la realidad observada. El constructo de experiencia emocional correctiva, como impulsor esencial del cambio, reúne a académicos, investigadores, terapeutas y solucionadores de problemas de enfoques teórico-metodológicos también muy diferentes entre sí.

Es una experiencia que desencadena un cambio:

  • en la forma de sentir del paciente
  • en la forma de percibir la realidad
  • en las acciones que se toman para administrar la propia vida

La experiencia emocional correctiva se puede generar:

en sesión, como efecto del diálogo estratégico, la técnica de comunicación de elección del enfoque estratégico evolucionado, o...

a través de prescripciones conductuales por parte del terapeuta, que generan "eventos aleatorios planificados", o eventos en la vida del paciente que parecen aleatorios pero que en realidad están cuidadosamente organizados por el terapeuta.

Desde esta perspectiva, la experiencia emocional correctiva es lo que impulsa el cambio, su fuerza motriz.

A veces provoca una especie de choque positivo en el paciente, produciendo un cambio catastrófico; en otras ocasiones puede insinuar una duda, rayar una creencia que inicia un cambio más paulatino... Pero, catastrófico o paulatino, el cambio se hará inevitable; primero impactará en la experiencia emocional y perceptiva del paciente, luego en las acciones, y solo al final tendrá efectos en la esfera cognitiva.

Es cierto que la fortuna favorece a los atrevidos pero… cuando la fortuna asoma en terapia es especialmente popular: de hecho, también puede ocurrir que la experiencia emocional correctora se produzca en los pacientes gracias a la aportación del azar, como le sucedió a un paciente el mío, un joven, un músico que vino a terapia porque era esclavo de su propio intestino, o mejor dicho, esclavo del intento de controlar su propio intestino.

Estaba desesperado: era un músico talentoso, incansable y cotizado que justo cuando su carrera llama a su puerta la abre sin entusiasmo porque está bloqueado por el miedo. Miedo a un futuro desastroso porque en presencia de otras personas le sucede que tiene que ir al baño, se reprime por la vergüenza de que los demás vean por dónde va y se imaginen lo que va a hacer. Este intento de control constante distorsionó la relación consigo mismo, con los demás y con la música, impidiéndole vivir plenamente.

Pero el día después de nuestra primera sesión, por casualidad entra por casualidad en la sala de ensayo mientras habla por teléfono con su novia, mientras los demás músicos ya están empeñados en afinar sus instrumentos... siente el calambre que anuncia el estímulo y, continuando con su llamada telefónica, va al baño y hace lo que debe hacer.

Me dice: “Cuando salí vi que los demás no solo no se habían dado cuenta de que había ido al baño, sino que ya había llegado. ¡Entonces me di cuenta de que no les puede importar menos lo que hago!”. Y agrega: "Mirando el efecto que tiene mi novia en mí, ¡¿cómo pude haber sido tan estúpido todo este tiempo?!".

Cito a la dibujante Ashleigh Brilliant y le respondo:

"Algunos cambios son tan lentos que no te das cuenta, otros son tan rápidos que no te notan".

 

Dra. Lara Veintisiete

Psicoterapeuta, investigadora oficial y docente del Centro de Terapia Estratégica

 

Bibliografía de referencia:

 

 

 

 

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